miércoles, 20 de abril de 2016
viernes, 15 de abril de 2016
Apunto al lugar mas duro del muro que me rodea, no trato de esquivarlo. Lo golpeo de frente, con toda la pasión que me enciende y me mantiene vivo. Sabiendo que no va a caerse, sabiendo que voy a sangrar, y con los puños rojos y el alma herida le grito. “A cada golpe que te doy, te aprendo, y cuando finalmente haya alcanzado la sabiduría, no va a hacer falta golpearte para vencerte”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






