martes, 10 de febrero de 2015

Pedro Pastor - Harto


Silvio Rodriguez - El necio






... te inventas que has sido muy feliz, pero no hay tal...
A lo mejor fuiste feliz un ratito. Pero la felicidad me
temo que no es una constante. [...] Pero claro, visto
en perspectiva lo que te queda es una foto en la que
estás más guapo o crees estar más guapo, eres
mucho más joven, crees que todo era mucho más
divertido y en la que se te habían muerto muchísimos
menos amigos [...] No te creas, me parece muy
legítimo, todo el mundo tenemos derecho a
defendernos de alguna forma de la vida,
mejor dicho, de los recuerdos...

Michi Panero
Sigo teniendo dudas acerca de casi todo. En eso no he progresado. Y este año va a ser uno lleno de dudas, de sensaciones que creí perdidas y que van volviendo. No sé si es bueno que estén aquí. De algunas incluso tengo prohibición expresa de los interesados y creo que nunca llegaré a ponerlas por escrito, pero sí que podré susurrarlas o gritarlas cuando esté sola, o escribirlas en un papel para llevarlas en la cartera y esperar que alguien las lea cuando encuentren mi monedero al final del final.

domingo, 1 de febrero de 2015



Erróneos e incorrectos


Te dirán que los poemas no pagan la hipoteca,
Que pintar los caminos de tu pena no lleva a ningún lado.
Que los recuerdos del vino no son sólidos.
Que pastar sin la manada es provocar la codicia del lobo.
Que el tiempo es un juez insobornable.
Que la revolución empieza por comprar muebles de Ikea.
Que un colchón en el suelo queda lejos del Nirvana.
Que es mejor un buen curriculum que una biografía.
Que las chicas malas van al cielo si un santo las recomienda.
Que la vida es un negocio que exige garantías.
Que la paz es solo la capital de Bolivia y la justicia una gallina ciega.
Que agachar la cabeza sirve para ver los pozos que te esperan.
Que no siempre serás joven y es mejor vender a tiempo.
Que estás equivocada o loca.
Que yo no te convengo.


Tendrán razón y tú lo sabes.


Como sabes también que la razón

nunca lloró de felicidad tras orgasmo

o de premonición con un verso de Gonzalez

ni paseó sin bragas por una calle transitada

o voló aferrada a los barrotes de una ventana.

No se sintió de cristal pero irrompible

no saltó al vacío con los ojos bien abiertos

ni fue vestida con pétalos de rosa

por dentro

y para siempre.


Por eso

porque lo sabes

pero vienes

es que vamos

erróneos y e incorrectos.

Y por eso

es que contra reglamentos y manuales

te quiero.






Carlos Salem

martes, 30 de septiembre de 2014



Uno siempre trata de preguntar al que supone que le dará una respuesta que le guste o por lo menos que no lo complique demasiado.








"No puedo vivir sin ti" cuando no es una metáfora, es siempre la expresión de una grave patología vincular que los terapeutas llamamos co dependencia.








Ninguna relación de pareja es un lecho de rosas o más bien todas lo son, si incluimos las espinas en la metáfora.


La culpa es un estado de disputa entre quienes somos y la idea que tenemos de cómo deberíamos ser. No queremos aceptar que sólo hacemos lo que podemos. Nadie ignora que pretender actuar siempre cómo deberíamos es una batalla perdida de antemano que consume nuestra energía y nos conduce a la amargura; y sin embargo seguimos enojandonos cuando no lo conseguimos.

Aceptar amorosamente que somos quiénes somos es un requisito indispensable para que la culpa se diluya y paradójicamente también lo es para iniciar el cambio necesario. Nada puede modificarse constructivamente sin una visión clara de la realidad y esto es imposible si nuestra percepción está teñida por la culpa y el autor reproche
La manera de cerrar la grieta no pasa, sin duda, por pedirle al otro la imposible tarea de que deje de ser quien es, sino por reconocer que cuando algo me molesta mucho en el otro, esto se relaciona con algún aspecto mío con el que tengo dificultad. Si alcanzamos a reconocer esto, nos daremos cuenta de que la pelea externa es una muestra de una pelea interna