sábado, 30 de marzo de 2013

"Cuando la gratitud y el reconocimiento
se convierten en nuestro modo de vida
la abundancia material y espiritual
se alinean con nuestros objetivos"

Cosas buenas y malas han pasado y pasarán.El secreto está en saber transformarlas buenas vivencias en recuerdos permanentesy las malas en momentos fugaces

Lair Ribeiro

lunes, 18 de marzo de 2013


¡Urgente!... ¡Se ha descubierto que nunca hubo nada malo en ti!



Desde el primer momento no ha habido nada malo en ti. No naciste en pecado. Tu destino nunca fue enredarte en todo ese montón de basura espiritual. Nunca hubo nada fundamental que le hiciera falta a tu vida. Tan sólo lo imaginaste. Algunos trataron de convencerte que no eras lo suficientemente bueno. En tu inocencia y sin las pruebas evidentes de lo contrario te lo creíste. Así que invertiste todos esos años tratando de arreglarte, purificarte y perfeccionarte. Fuiste tras el poder, la riqueza, la fama e incluso la iluminación con el fin de probar tu valía como un "yo". Te comparaste con otras versiones de "ti" y siempre te sentiste inferior o superior y todo se volvió tan cansado tratando de llegar a esas inalcanzables metas, tratando de vivir a la altura de una imagen en la que ni siquiera creías honestamente anhelando un profundo descanso para ti.

Pero, siempre fuiste perfecto, ¿ves?... desde un principio. Perfecto en tu completa imperfección. Tus imperfecciones, tus manías, tus defectos, tus locuras, tu único e irremplazable sabor es lo que te ha hecho tan adorable, tan humano, tan real, tan abierto a cualquier interacción. Aún en tu imperfección, siempre fuiste la perfecta expresión de vida, el amado hijo del universo, la obra de arte más completa, única en el mundo y merecedora de todas las riquezas de la vida.

Nunca se trató de ser un perfecto "yo". Siempre se trató de ser perfectamente Aquí, perfectamente tú, en toda tu divina extrañeza. 

"Olvida esa oferta de perfección ", así canta Leonard Cohen. "Siempre hay una grieta en todo. Así es como penetra la luz."

Jeff Foster
(Traducido por Tarsila Murguía)

lunes, 21 de enero de 2013

“La NEUROCIENCIA del COAHING”

El COACHING es un proceso de toma de CONCIENCIA de uno mismo, para lanzarnos hacia el CAMBIO en nuestra vida.

La toma de CONCIENCIA para siempre por CUESTIONARNOS aspectos y elementos de nuestra vida, y por hacernos PREGUNTAS adecuadas que nos faciliten encontrar el camino DESEADO.

Las PREGUNTAS, tal como demuestran algunos estudios NEUROLÓGICOS producen la activación del lóbulo frontal del CEREBRO.

Esta ACTIVACIÓN produce que se establezcan nuevas CONEXIONES neuronales para dar RESPUESTA a esas preguntas.

El hacerse PERIÓDICAMENTE determinadas preguntas permite que esas conexiones creadas se vayan fijando y se activen con más FACILIDAD, generando un cambio en la propia estructura CEREBRAL, y por consecuencia en nuestra manera de pensar, sentir y HACER.

Si me pregunto constantemente ¿Por qué TODO me sale MAL?, se activan determinadas conexiones que dan como respuesta determinados PENSAMIENTOS enfocados a dar respuesta a esta pregunta.

Sin embargo si me pregunto ¿Qué puedo hacer para para que TODO me salga BIEN?, las conexiones que se producen son DIFERENTES, dando lugar a pensamientos DIFERENTES.

Puede que determinadas PREGUNTAR una vez descubiertas en el proceso de COACHING nos permitan empezar a cambiar nuestro CEREBRO, nuestro pensamiento, y nuestra VIDA.

TU que opinas?

Carlos Lopez

viernes, 28 de diciembre de 2012


Carta a Luis



Querido Luis:

Te pido me liberes del compromiso de escribir un prólogo para tu libro. Sinceramente no lo necesita.

Permitile al lector zambullirse en tus palabras sin ningún escalón intermedio. Dejalo sorprenderse. Dejalo contagiarse. Dejalo comprenderte y vivirte.

Le será muy facil, porque has cumplido con todos los principios que debe cumplir un poeta: mirar la realidad para descubrirla, mirarse a sí mismo en cada situación, en cada momento y sentir y describir apenas ese sentimiento para que cada uno lo complete con sus propias luces y sombras.

Cada cosa que quiero decirte, vos la dijiste. Tu poesía es liberadora (XXVI) Cuando me acerco a ella siento lo mismo que vos...Tengo miedo de tocarla para que no se destruya...(XXXIII) Si quisiera comentarla “a manera de prólogo” me cortaría las venas y solo saldría silencio...(XLVIII) Yo ya tengo cierta edad..(XLIX) .y miro con devoción y alegría a un joven que no quiere dejar de ser joven....Y mientras me desayuno con pastillas rojas, azules y blancas (L) te cuento algo que he descubierto: no crecen arrugas en el alma (XLIX) y menos aún en el alma de un poeta de tu estatura. Te equivocás cuando decís que algún día el silbido del viento te mombrará..(LI) Si estás diciendo lo que yo imagino, el viento no se lleva a los poetas. Al contrario. Toma sus palabras y las va sembrando para que florezcan. Entonces el caminante que tiene alma de niño (LIII) alerta como un niño, respira el aroma de las flores sin tocarlas...para que no se destruyan...

Tu poesía ha logrado unir dos aspectos del ser humano que muchas veces

se ponen en extremos diferentes: es profundamente erótica y enormemente espiritual. Y creo que eso se debe a tu mirada tan particular. El amor está presente siempre, aún cuando las palabras, a veces, estén desnudas de afecto.

La carta final es conmovedora. Y el agradecimiento que presenta con una enorme ternura es al mismo tiempo un punto de partida. Después, el crecimiento, el dolor, la alegría.

Todo esto lo sentirá el lector cuando se acerque a tus poemas. Por eso te

pido que me liberes del compromiso de escribir un prólogo. Lo que yo puedo decir, ya lo dijiste...infinitamente mejor que yo.

Un abrazo.

Pocho Ottobre.