Sigo teniendo dudas acerca de casi todo. En eso no he progresado. Y este año va a ser uno lleno de dudas, de sensaciones que creí perdidas y que van volviendo. No sé si es bueno que estén aquí. De algunas incluso tengo prohibición expresa de los interesados y creo que nunca llegaré a ponerlas por escrito, pero sí que podré susurrarlas o gritarlas cuando esté sola, o escribirlas en un papel para llevarlas en la cartera y esperar que alguien las lea cuando encuentren mi monedero al final del final.