viernes, 7 de diciembre de 2012

Hay ascensores
que bajan los silencios
a las calles
y adornan el dolor
con estrategias.
Hay días
que las manos
abrazan lo que no tienen
y sueñan con París
en primavera.
Hay sonrisas
que disimulan
las nubes
que pasan por mis ojos.