Los seres humanos cometemos errores. Tampoco medimos todas las consecuencias de nuestros actos.
Las razones que nos damos para actuar de una u otra forma, están sujetas a la precariedad de todas nuestras interpretaciones. La aceptación de esta facticidad da lugar a lo que en ingles se entiende por compasión. La compasión, en el idioma ingles (a diferencia de lo que sucede en el español, donde se lo asocia con la lastima), es la aceptación plena del otro, con sus limitaciones, cegueras e incompetencias. Desde la emocionalidad de la compasión se expande el espacio para perdonar.